jueves, 8 de abril de 2010

Escuela Nº 441

Objetivos

En primer lugar, acercar a evitar así que su situación empeore: que la región se despueble, aísle y empobrezca aún más.
  • lograr, por todos los medios que estén a nuestro alcance, que los alumnos y sus familias mejoren su calidad de vida, proporcionandoles ropa, calzado, alimentos y demas medios para su subsistencia y desarrollo integral;
  • brindar, con la medicación del Dispensario Médico anexo a la escuela, una cobertura farmacológica evitando el golpe de enfermedades circunstanciales, que, por lo general, son el resultado de falta de prevención o atención elemental inmediata.

En segundo lugar, colaborar con la gente de la Colonia en el diseño de estrategias para que ellos mismos sean los gestores y actores de su propia promoción. Buscar formas de mojorar su calidad de vida y sus espectativas de crecimiento combinando el trabajo de la gente de la Colonia a nuestro aporte material (cuando esto reculte necesario). Procurar que, en esta búsqueda, ellos no se sientan, ni esten solos. La colaboración de ahijados y padrinos en distintos proyectos productivos genera comprimiso de ambas partes, y nos hace, a todos, definitivamente mejores.

Por último, pero no menos importante, queremos crear en nuestros alumnos de la capital la consencia de este problema. Ponerlos en contacto con una realidad que creen muy lejana, pero que debería estar presente en la mente y en el corazón de todos. Ayudarlos a que dejen de ser sólo futuro, para que puedan desempeñar un presente constructivo. Estamos seguros que el interiorizarse de estas problemáticas, vivirlas como próximas desde el lugar de los afectos, compartir la búsqueda de soluciones y fatigarse en la cotidianeidad del trabajo solidario, genera en los chicos aprendizajes significativos, y desarrolla en nosotros y en ellos capacidades y actitudes que harán la diferencia para el mundo que se viene. Estamos aprendiendo que somos solidarios porque, primero, nos reconocemos necesitados. Estamos viendo que ser cabalmente solidarios implica aprender a pedir con humildad y naturalidad lo que necesitamos, y saber dar del mismo modo lo que el otro necesita. Estamos comprendiendo, poco a poco, que la solidaridad es siempre una ruta con ida y vuelta, que día a día nos tocará transitar uno u otro carril, y que asumir esto es, sin duda, una de las cosas que redimirá a nuestra especie.